Todavía no comienza oficialmente el
partido. El jurado inapelable, el pueblo, dará su veredicto recién el 7 de
octubre. Al momento aún se mantiene indiferente a la campaña que buscan
apresurar precandidatos e interesados, como quien intenta invertir el sabio dicho: no por mucho madrugar amanece más
temprano. El refrán, se aplica al error de varios aspirantes al Gobierno
Regional de Huánuco. Jhon Romero, Ewer Portocarrero, Rodolfo Espinoza, suman
sus fallas e improvisaciones, que juegan a favor del expresidente regional Luis
Picón. Se puede leer como un triunfo en los encuentros amistosos, de las
pichanguitas antes del encuentro oficial. A tono con el fútbol.
La suma de errores e improvisaciones de los otros, juegan a favor de Luis Picón - Foto: Proactivo, Yonel Rosales y Paisanocuna |
Por Yonel Rosales
Hace un par de semanas, quien viene
con una campaña sostenida de largos años, a veces asolapada, Jhon Romero
Lloclla, fue el foco de atención a raíz de sus propios entuertos en su organización.
Además de su condena por haber mentido en su hoja de vida, que ya es una carga,
se sumó la acusación de querer quitarle el
FARE - “Paisanocuna” al fundador. Denuncia pública, pregonada por el propio
expresidente Jorge Egoávil Espinoza, quien goza de cierta aura para bajar el
dedo a quien corresponde. Una sindicación de este tipo, suma al conocido lío de
faldas del pasado. De ahí que habrán visto un meme en las redes sociales
comparar: quitar el partido político con robar el amor. Esto desacredita a
Lloclla, no será determinante, pero resta, aunque él dice lo contrario. Cuando
lo entrevisté en Radio Ondas de Huallaga, afirmó que los titulares de
periódicos son costosos, así que estaba agradecido por las portadas que le
dieron. Tener líos a estas alturas en
sus propias filas, es un flanco a tomarse en cuenta, es señal de debilidad en
el liderazgo.
A quien le va peor es a Ewer
Portocarrero. Con justa razón, se dice que la campaña electoral es el circo
político, con payasos y payasadas ridículas. El precandidato ya se cambió de
disfraz hasta en dos oportunidades, próximamente nos hará un nuevo preestreno,
función especial, damas y caballeros.
Primero se presentó con el partido Todos por el Perú - descontando lo que
desconocemos - para tumbar el circo y armar otro; del morado se pasó al
amarillo y verde de Hechos y no palabras. Ahora, con más maquillaje y humor
sin gusto, de seguro hará una función especial con propio estrado. El perjuicio consigo mismo, no solo pasa
factura a Portocarrero, también le tocará su parte de poca seriedad, a Hechos y
no palabras, que ya anunció presentará nuevo precandidato.
“al momento no veo al némesis de
Picón, al Rubén Alva salvador de la corrupción de la anterior elección. La
plaza está abierta”
El mayor signo de debilidad de
Rodolfo Espinoza, viene de su desorganización, que casi peca en lo mismo que el
anterior. Se presentó como el
precandidato de Podemos, una pésima copia de la agudeza de Pablo Iglesias e Íñigo
Errejón del Podemos español. Ahora Pechito, anuncia que postulará con su
propia organización, es decir, también se cambia de disfraz, incluye color y
símbolo (de más o menos, a feo). Esta no es su mayor debilidad, está centrada en algo así como Huánuco es la
región, que equivaldría a Lima es el Perú. Sus movimientos son muy
aletargados en las provincias, Pechito cree que con tener los votos de Huánuco
ya lo hizo, como se confió cuando postuló al congreso. Un candidato de una
importante provincia, con buena proyección, me contó, “yo quería ir con
Pechito, pero él no se mueve”. Además de otros factores.
Así están los candidatos más
vistosos a la región. No crean que me olvidé de Robinson Aguirre, quien siempre
estuvo en proselitismo desvergonzado, como ya lo dije en algún momento. ¿Con la
de quién? Sin embargo, no creo que
Robinson vaya a ser el némesis de Luis Picón, que sin necesidad de
encuestas truchas, al gusto del cliente, el expresidente lidera las
preferencias (explicaremos después). El
candidato salido de Amarilis, puede ser echado, de hecho ya lo ven así, al mismo
saco de Luis Picón. Si bien es cierto que ser alcalde es una oportunidad
para ponerse en vitrina, también desgasta. Con
esta suma de errores, debilidades e improvisaciones de los rivales del puntero,
quien gana, antes de iniciar siquiera el partido, es Picón, que no carece de
organización, equipo técnico, experiencia, etc. al que apelará para hacerse de
la gobernación. Sin embargo, al momento no veo al némesis de Picón, al Rubén
Alva salvador de la corrupción de la anterior elección. La plaza está abierta.
¿Puede ser Pier Paolo Marzo, hasta el momento intachable?, ¿o es la oportunidad
de un tal Sánchez o Jacobo Santos? Quién asume ese papel de polarizar.