Aunque la data es real, siempre
habrá quienes nieguen la verdad, algunos por ignorancia comprensible y otros
por ceguera ideológica, pero los hechos son los hechos. Por ejemplo, los
grandes medios de comunicación repiten únicamente la visión de derecha, porque
sus dueños – en su derecho – son de derecha. El problema radica en que se
revisten de neutrales o imparciales, cuando en realidad son árbitros comprados.
Si me equivoco, que alguien cite algún medio de izquierda que se equipare a
todo el poder mediático de derechas en nuestra patria. La esperanza está en que
la gran prensa se debilitó con la aparición de las redes sociales, aún en este
escenario, se manipulan los algoritmos a favor del dueño de la red y a favor
del que paga más, que por su puesto es de derechas. Por eso mañana, tarde y
noche nos machacan las conveniencias del gran empresariado. Con ese poder,
esconden bajo la alfombra el reciente gran fracaso de la derecha peruana y nos
imponen su discurso de la izquierda fracasada. Con todo a su favor, la derecha nos demostró su fracaso
Por Yonel Rosales
Solo unos pocos periodistas y
opinólogos suelen señalar que en el 2016 se inició la crisis de
gobernabilidad en el país. Y muy contados líderes de opinión nombran al
fujimorismo como al responsable de la inestabilidad con las vacancias presidenciales.
Pero a nadie escuché señalar, me parece que tampoco desde la izquierda, lo del
2016 no solo se resumen al inicio de una crisis política, es el mayor fracaso
de la derecha peruana de estas épocas, de entregarnos un mejor país. Ah, pero insistentemente
atribuyen a la izquierda los fracasos en otras naciones, y en la misma
dimensión, evitan mencionar los éxitos de la izquierda en otros lares. Así tapan
lo sucedido con el gobierno de PPK y cada tanto nos recuerdan el fracaso de
Pedro Castillo.
Entonces recordemos con los factos.
El 2016 ganó la presidencia PPK, el laureado economista de derechas, con una
trayectoria impecable de gran lobista y recontra derechas. Cuando nombró sus
ministros llegaron a decir que era un gabinete de lujo. No tenía nada de
izquierda- Solo un afiebrado fuji puede creer tamaña tontería que repiten en
las redes que PPK es de izquierda, en realidad se diría que PPK es el fujimorista
incomprendido. Hizo campaña por Keiko en el 2011 y ahora ya anunció su respaldo
al fujimorismo. El economista logró 18 escaños en el Congreso de la República
en ese 2016. La otra facción de derechas, el fujimorismo obtuvo 73
congresistas, ellos solos ya tenían mayoría absoluta. Los otros partidos de
derechas Alianza para el progreso, Acción Popular y el Apra, obtuvieron 9; 5 y
5 curules respectivamente.
Si sumamos todos los congresistas
de derechas, eran 110 contra 20 parlamentarios de izquierda del Frente Amplio. La derecha
tenía todo el poder para hacer las grandes reformas y cambios del que hablan
siempre, pero que la izquierda les petardea, según ellos. El 2016 no tuvieron a
quien culpar. Sin necesidad de siquiera consultarle algo a la izquierda,
pudieron hacer del Perú el país maravilloso acorde a sus promesas. Ningún izquierdista
salió a tratar de vacarlos o desconocer su victoria. En cambio, si analizamos
los números de la izquierda, aunque Castillo no sabía ni dónde estaba parado -
peor aún, no sabría qué son las ideas de izquierda o de derecha - lo tenía todo
en contra. 1. Salíamos de la gran pandemia del Covid-19, histórico. 2.
Rechazaban el triunfo de Pedro Castillo, denunciaban fraude, por poco impedían
que asuma el cargo y finalmente lo vacaron. 3. Por último y lo crucial,
Castillo solo consiguió 37 congresistas con Perú Libre, más 5 de sus aliados de
Juntos por el Perú, llegaban solo a 42. De 130 congresistas, 88 eran de
derechas o centro en la elección del 2021. En cambio el gobierno de PPK tuvo
110 congresistas, entre matices, de la misma esfera ideológica, mientras
Castillo solo tuvo 42 a su favor, además de sus limitaciones intelectuales en
contra.
No hay que ser muy inteligentes
para concluir que el 2016 la derecha tuvo todo a favor, el mejor escenario para
gobernar, poder en la presidencia de la república, poder absoluto en el
congreso y obviamente el rotundo respaldo de los poderes fácticos (empresarios
multimillonarios y sus medios de comunicación), teniendo todo, la derecha
que nos asusta con el cuco del comunismo o la inestabilidad prefirió la lucha
intestina, el mayor fracaso de la derecha fue por su canibalismo y nos demostró
una vez más que la patria es lo último que les importa. Pero ellos dominan
el discurso a través de sus altavoces y repetidoras: la izquierda fracasada.